La Coctelera

Bienvenido al infinito, tonto

23 Junio 2008

Recordatorio

Cuando haga la mudanza no puedo olvidar:

- El juego de tazas de café de vaca que me regaló Blanca.- La caja de latón con motivos costumbristas que antaño contenía unos magníficos polvorones.- A Stitch y a Boo.- El álbum de fotos.- La lámpara que me traje de Estambul.- Los palillos chinos.- La máquina de step (por si me da por subir).- La estupenda televisión con TDT integrado que aún sigue en la caja porque no la consigo sintonizar.- El pato de escayola con lazo celeste que adorna alguna esquina.- Sábanas para la cama de invitados.- Las copas buenas para el vino que me he encontrado en un mueble de este piso.- Cambiar mi domicilio en todas las empresas, mutualidades y demás organismos con los que resultare interesante mantener la correspondencia.

Tags: mudanza

servido por anamari 4 comentarios compártelo

20 Junio 2008

Al ladrón

¿Por qué nos responsabilizan de que Ramoncín no venda discos? ¿Por qué no se desnuda en Interviú y nos dejan en paz? ¿Por qué el gobierno nos criminaliza a nosotros y a ellos les permiten que nos roben?

servido por anamari 2 comentarios compártelo

14 Junio 2008

Estimados y estimadas miembros y miembras

Ayer, viernes noche, en un bonito ático de un bonito hotel sevillano, con unas preciosísimas vistas de la Catedral, el puto pijo de las narices que me presentaron, estiradísimo, o sea, te lo juro, con pinta de torero pero con una falta de educación de antología (tanta colegio de curas y tanta universidad privada para nada), le hizo al borracho de su colega (ídem pero sin gomina) un comentario sobre la novia de éste, algo así como “que impertinente, cómo lo permites, está en la posición adecuada para darle un rodillazo”. A continuación, se giró hacia mí y me preguntó si yo no sería de aquellas que creen en la igualdad de hombres y mujeres. Y casi arde Troya.

Dejando aparte que creer se cree en Dios, en el Diablo o en los ovnis… es decir, en todo aquello que no sabemos si existe o no y en qué circunstancias y nos exige un acto de fe; que en la igualdad no se puede creer, porque está ahí, la vemos, no exige ese acto de fe.

Digo, dejando esto aparte, detecté (y digo detecté no porque lo haya descubierto yo antes que nadie, sino porque jamás había sido tan consciente de algo así) la causa del problema: la pava que tenía sentada al lado el jodido pijo, calladita y con una constante y correcta sonrisa en su boquita de piñón. Correcta sonrisa que se acentuaba un poquito más cuando su flamante-futuro-presunto-maltratador soltaba alguna de sus perlas.

Vamos a ver, bonita, si tu novio muestra semejante actitud violenta en una reunión de amigos, que se supone agradable y desenfadada, si no tiene vergüenza torera cuando está delante de gente que no conoce, si es capaz de bromear con darle un rodillazo a alguien a quien se supone que quiere, ten por seguro que, cuando estéis casados (con un poco de mala suerte antes), no va a pensarse dos veces la primera paliza que te merezcas.

Y yo, que ya me parecían de por sí unas soberanas gilipolleces aquello del teléfono y de la “miembra”, fui más consciente que nunca de que verdaderamente son una soberanas gilipolleces. Que conviviremos con esta lacra del machismo y la consiguiente violencia de género, en tanto existan mujeres que toleren ese tipo de comportamiento.

servido por anamari 4 comentarios compártelo

14 Junio 2008

La prudencia

Ahora pienso, algo imposible en aquellos momentos, que siempre que son invocadas ayudas extraordinarias para simplemente mantener la cordura un instante, aunque nunca lleguen, como se han solicitado con tanta fuerza interior, te vacían al siguiente instante y así nace institiva la prudencia.

El diablo enamorado, Jacques Cazzote.

servido por anamari 1 comentario compártelo

12 Junio 2008

Pues mira que a mí no me ha afectado la huelga

Hoy he comprado jamón cocido, queso de cabra, queso normal, calabacines, huevos, un combinado de setas, champiñones y ajetes, picos, zumo de naranja y frambuesa, rollitos primavera y nocilla. De lo demás tengo. Soy feliz. Es más, el depósito de gasolina casi lleno. Y hemos sorteado unas pocas de viviendas en aquel pueblo de la sierra cuyo Alcalde me gritó. Me ha comentado la concejal de Urbanismo que al hombre le supo mal gritarme a mí, concretamente. Pero vaya, es lo que tiene ser el contacto, está asumido.

servido por anamari 3 comentarios compártelo

2 Junio 2008

Mesa de noche

Mi actual estado de ánimo, a caballo entre la desastrosa pereza y la desesperante dispersión, queda perfectamente reflejado en todos los libros que, indolentes en la mesita de noche, esperan a que los termine: Un día de cólera, del gran Arturo Pérez-Reverte (mola, no crean, y me mantuvo ávida de aventuras hasta que Don Luis Daoiz desaparece de la escena); Historia de cronopios y de famas, de Julio Cortázar (que tiene que pillarme muy inspirada); No somos tontas, de Asun Lasaosa (autoayuda: un hombre menos en mi vida, un capítulo); Lluvia ácida, de José Manuel Benítez Ariza (lo empecé y ahí está… no hay más explicación); El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger (me fui a Málaga sin llevarme ninguno de los anteriores y tuve que comprarlo); El diablo enamorado, de Jacques Cazotte (que esta noche lo acabo de re-leer, en serio).

servido por anamari 6 comentarios compártelo

27 Mayo 2008

Detesto

Hoy detesto profundamente al prepotente Alcalde de cierto pueblo de la sierra porque no entiende nada de competencias y departamentos y me ha echado una bronca que no me correspondía. A los dandis de chaqueta y corbata que conducen Volvos y Bemeuves negros a ciento ochenta por la autopista. A los niñatos modernitos que conducen Seats León amarillos y rojos a ciento ochenta por la autopista. Detesto al último informático que ha tocado mi ordenador, porque me ha instalado un modernísimo Microsoft Word con todos los botones cambiados de sitio. Pardiez, soy animal de costumbres. Y al Sr. Gates por inventarlo. Detesto a So.So por no dar señales de vida. Ja. Ya no le escribo más. Detesto tener que ponerme a planchar.

servido por anamari sin comentarios compártelo

29 Marzo 2008

A los inadaptados

Mi hermano, que es como un pequeño koala de metro setenta y cinco que se te encarama a la espalda a la más mínima y a modo de cariñito, me habla de que el mundo va muy deprisa, de que no hay tiempo para soñar, de la no-adaptación.

Me encanta Pete Philly & Perquisite. Y echo de menos a mi hermano.

servido por anamari 4 comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de anamari

Bienvenido al infinito, tonto

ver perfil »
contacto »

Qué estoy haciendo

Licencia

  • Creative Commons License

Uno, dos, tres...

Búscame aquí

Fotos

anamari todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?