Sin embargo, fui a ver Vicky Cristina Barcelona. Y puede que sea más compleja de lo que parece y se vislumbre la percepción que el hombrecillo de Brooklyn tiene de las relaciones personales (vamos, lo de siempre). Pero si no fuera porque en los créditos se nombra al director habría pensado que vi una obra light de Almodovar. Además, una película de Woody Allen sin el pequeñajo de Woody Allen interpretando al emocionalmente atormentado no me parece una película de Woody Allen. Y ahora diré, y sin que sirva de precedente, que la que más me gustó fue la histérica de María Elena.