Hoy detesto profundamente al prepotente Alcalde de cierto pueblo de la sierra porque no entiende nada de competencias y departamentos y me ha echado una bronca que no me correspondía. A los dandis de chaqueta y corbata que conducen Volvos y Bemeuves negros a ciento ochenta por la autopista. A los niñatos modernitos que conducen Seats León amarillos y rojos a ciento ochenta por la autopista. Detesto al último informático que ha tocado mi ordenador, porque me ha instalado un modernísimo Microsoft Word con todos los botones cambiados de sitio. Pardiez, soy animal de costumbres. Y al Sr. Gates por inventarlo. Detesto a So.So por no dar señales de vida. Ja. Ya no le escribo más. Detesto tener que ponerme a planchar.