Sevilla
Lo malo de vivir en pleno centro de Sevilla es que tardas una vida en llegar a casa. Puto tráfico.
Lo malo de vivir en pleno centro de Sevilla es que tengo que pagar un garaje para evitar las ganar de abandonar mi coche en cualquier esquina.
Lo malo de vivir en pleno centro de Sevilla es que los peatones conviven en perfecta armonía con los vehículos a motor. Tan perfecta que no usan las aceras, no tienen miedo. Tú les tienes miedo.
Pero cuando no tengo que coger el coche, todo está cerca. La plaza del Duque, la Campana y la Encarnación, Luis, Plaza de Armas, la Alameda de Hércules, Plaza de Cuba y So.So, Triana, Antonio y Rocío, Plaza Nueva y El Salvador, el otro Antonio, la Catedral, Santa Cruz, Nervión, Santa Justa, Juan Carlos y Beita, El Porvenir, Patri y Diana... Todo.
Cuando no tengo que coger el coche, vivo en un pisito pequeño, con una escalerita de madera que sube a mi habitación, dentro de un edificio protegido, patrimonio histórico, que fue sede del Sevilla F.C. en 1907. Con una fachada bárbara. Y tengo patios andaluces de mármol y cristaleras, una fuente y plantas. Que tengo una monería de casa, vaya. Y pese a que aún estoy en período de adaptación a lo ajeno, estoy contenta.




Emilio dijo
Pon fotosssss jejejeje
:P
22 Septiembre 2007 | 08:00 PM