... o sobre el desenlace de lo que nunca debió empezar
a: Lo que quiero es un final triste pero bonito, nostálgico, como de película. En plan ha sido bonito, siempre nos quedará París, lo nuestro no puede ser pero hemos pasado momentos buenos, etc. Lloran juntos y ya no pesa tanto ¿Es mucho pedir? Lo que me duele es la indiferencia.
m: Los finales siempre son dramáticos, los mires por donde los mires. También en Casablanca. Comienza una nueva amistad junto a otro nota y abandona, lo deja todo en el aire, con la ansiedad que eso supone y la imposibilidad de borrar las huellas del pasado, de hacerse fuerte para pasar página. Ese siempre nos quedará París es una cadena que arrastrarán eternamente. ¿Quieres tu eso? A veces es mejor apreciar los desprecios del otro para poner punto y final. Los puntos suspensivos sólo traen problemas.


Los finales como el de Casablanca están bien para el cine, que funde en negro, pone the end y se acaba. Para la vida real, es cierto, los puntos suspensivos son peligrosos, acaban por enganchar.
bicos
Todo lo que acaba parece que nunca debió empezar. Pero luego casi nunca es para tanto. Suerte, y que lo que sea que acabó no caiga en el "casi".
Yo me acueeerdo de una personita que le decía a una personita oruga (si, por eso de que se arrastraba) que no, que no se podía tratar de ser amigo de tu ex, porque ni merecia la pena (en aquel caso concreto), ni le iba a hacer bien.
Cierto es, al final, mientras sigas creyendote finales idílicos en puntos suspensivos que tu msima te inventas, lo único que sucede mientras pasa tu vida, es que te vas jodiendo por dentro a base de decepciones, de ver que, muy a tu pesar, de que lo intentas y lo deseas con todas tus fuerzas, las aguas no vuelven a su cauce... Nada es un remanso de calma, al menos no dentro de ti... Tal amistad no existe, si no es utilitarista, siento decirte.
Asi que lo más fácil, lo más infantil y efectivo es centrarse, en ciertos momentos en lo subnormal que puede llegar a ser el sujeto en cuestión y aprender a odiarlo el tiempo suficiente para pasar a al indiferencia, cuando ya, si acaso se siente algo es decepción, más que dolor.
Es la previa para volver a empezar, que siempre quedan fuerzas, aunque te hable una exceptica.
Hace feria el sunday?
he decidido no volver a hablar del tema con nadie en una temporada.
hace feria, faltaría más.