Hace unos meses que dejé de buscar a mi príncipe azul y lo sustituí por otro verde fluorescente. Que, aunque tuviese churri, escribiese bien. Y tuviese la mandíbula marcada como tres hierros rusos. Sin esperar nada a cambio. Y todo esto es mentira. Porque, en el fondo, vivimos en un pasado. Y, como a cualquier chica, a mí también me gustaría que me quisieran mucho. Ser fiel y tener hijos.

Lo escribió Kahlo en Ternura Porno.