Quitando las laborales, las caídas espectaculares en la biblioteca, el primer día de la clase de civil IV para gozo y sorna del foro completo, en la residencia de estudiantes en la que vivía, en la calle… y las generalizadas cremalleras bajadas o botones desabrochados, de los que (creo) no se libra nadie… destacaría como meteduras de pata: pedirle al camarero pulpo ibérico (?), llamar “tío más raro” al tío que tenía justo detrás, irme de la copistería o el videoclub sin pagar, meter cosas en el carro de otra persona en el super y arrastrarlo varios metros ante su atónita mirada y darme cuenta de ello al coger una caja de muesli y pensar "pero si yo nunca como muesli", mandarle mensajes inoportunos a quien no debía leerlos...
Nada anormal, en realidad. Lo habitual dentro de mi caos.


Genial lo del pulpo ibérico, pienso tomarme uno esta noche.